Iglesia Palabra Pura

Mateo 24:13-14 (LBLA)

“13 Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. 14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin”

En estos dos versículos que vamos a ver detalladamente encontramos gran información:

Encontramos que Jesús habló del fin refiriéndose al final de la Tribulación. La Tribulación es el periodo que viene después del Rapto de la Iglesia, el cual tiene una duración de siete (7) años (divididos en dos partes de tres (3) años y medio). A la segunda parte de tres (3) años y medio se le conoce en las Escrituras como la Gran Tribulación.

Ahora, es importante entender que el versículo 13 NO se refiere a que sólo si una persona logra llegar hasta el fin de los tiempos será salva; pues los creyentes que hayan muerto antes del fin de la Tribulación tendrán cuerpos resucitados. En realidad lo que quiere decir el versículo 13 es que las personas creyentes que logren llegar hasta el final de los tiempos, sobreviviendo a la Tribulación, entrarán al Milenio con sus cuerpos físicos y podrán tener hijos. En el Milenio la longevidad es restaurada y las personas vivirán cientos de años, como en el principio de los tiempos.

Hay algo importante que debemos saber, y es que muchos creyentes morirán innecesariamente durante el tiempo de la Tribulación debido a que permitieron que la anarquía del mundo entrará en sus vidas y sus corazones. Por lo tanto, se enfriarán y tendrán una muerte prematura. Pero también habrán otros creyentes que realmente serán mártires del Señor, así como otros que por ignorancia de la Palabra darán sus vidas.

En el versículo 14 vemos la señal final: “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin”.

Deben recordar que nosotros somos el Cuerpo de Jesucristo, Su Iglesia, y mientras nosotros estemos en la tierra predicaremos el Evangelio de Jesucristo, el Evangelio de la Gracia (Romanos 1:16; 3: 22 – 26). Sin embargo, Mateo 24:14 no se refiere al periodo de la Iglesia, sino que como lo dice en este versículo, el Evangelio del Reino será predicado durante la Tribulación, el cual se refiere a las Buenas Noticias del Reino de Jesucristo por venir, es decir, el Milenio.

Para no salirme de la serie que estamos estudiando, sólo les voy a dar una pequeña explicación sobre algo que quizás no han visto: La Dispensación de la Gracia fue un misterio para los creyentes del Antiguo Testamento, incluso para los discípulos. Por lo tanto, antes de Pentecostés se predicaba el Evangelio del Reino, pero una vez llegó Pentecostés, e inició la nueva Dispensación, vino la revelación del Evangelio de la Gracia, el Evangelio de Jesucristo, que venimos predicando por más de 2.000 años. En otro momento hablaremos con más detalle sobre este tema.

Algo supremamente importante que también podemos notar en este versículo 14 es la palabra “testimonio”. Esta palabra tiene la connotación, en el Griego, de un testigo que se presenta en la Corte del Tribunal de Justicia para dar su testimonio. Así que por decir la verdad estos creyentes serán perseguidos. Pero será mejor que pierdan sus vidas por la Verdad; a que tratando de mantener sus vidas terminen perdiéndolas eternamente por falsos e hipócritas.

Lo que siempre nos preguntamos es: “¿cuándo va a llegar el final?”. Bueno, si hablamos del final de la Iglesia, será cuando llegue el Rapto, cuya fecha desconocemos. Pero lo que sí sabemos es que la Tribulación comenzará inmediatamente suceda el Rapto de la Iglesia —esta Tribulación durará siete (7) años—, y una vez finalizado este tiempo, iniciará el Milenio, el cual también sabemos que como la Palabra lo indica durará mil (1.000) años.

Es claro que vivimos en los últimos tiempos, y cada día nos acercamos al Rapto de la Iglesia, pero me gustaría que viéramos a través de un último versículo por qué aún no ha terminado este periodo de la Iglesia.

2 Pedro 3:9 (LBLA)

“El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”

Y es por esta misma razón que la última señal que se dará en la Tribulación es el Predicar el Evangelio del Reino en todo el mundo. Porque ese es el profundo deseo de Dios: que nadie se pierda, sino que todos vengan al verdadero arrepentimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *