{"id":74065,"date":"2026-04-24T05:00:00","date_gmt":"2026-04-24T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/?p=74065"},"modified":"2026-04-22T09:41:03","modified_gmt":"2026-04-22T14:41:03","slug":"testimonios-91","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/2026\/04\/24\/testimonios-91\/","title":{"rendered":"TESTIMONIOS"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"wp-block-heading\"><p class=\"15\"><\/p><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>Qued\u00e9 hu\u00e9rfana, pero Dios me adopt\u00f3 como Su hija<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><p class=\"15\"><\/p><\/h2><p><strong>SALMOS<\/strong><strong>&nbsp;27:10<\/strong><strong>&nbsp;(RVR)<\/strong>&nbsp;\u201cAunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehov\u00e1 me recoger\u00e1.\u201d<\/p><p>Soy Leidy Zamora, miembro de Iglesia Palabra Pura desde hace casi nueve a\u00f1os. Hoy quiero compartir un poco de mi testimonio de vida, para exaltar lo maravilloso que ha sido Dios conmigo.<\/p><p>Qued\u00e9 hu\u00e9rfana a la edad de seis a\u00f1os. Mi madre falleci\u00f3 a causa de una enfermedad que los m\u00e9dicos nunca lograron diagnosticar. Fue un proceso muy doloroso. A pesar de mi corta edad, recuerdo c\u00f3mo su cuerpo se deterioraba poco a poco, hasta quedar en una condici\u00f3n muy dif\u00edcil, sin poder hablar, ver ni alimentarse.<\/p><p>Mi padre, un hombre con problemas de alcoholismo, no pudo asumir el cuidado que necesit\u00e1bamos. Antes de fallecer, mi madre busc\u00f3 qui\u00e9n pudiera hacerse cargo de nosotros: tres ni\u00f1os de tan solo cuatro, seis y diez a\u00f1os.<\/p><p>Recuerdo claramente el d\u00eda en que \u00edbamos a visitarla al hospital en la ciudad \u2014ya que viv\u00edamos en un pueblo\u2014 y, a medianoche, recibimos la noticia de su fallecimiento. Era un 31 de diciembre. Mientras muchos celebraban, nuestra vida cambi\u00f3 para siempre.<\/p><p>Con el tiempo entend\u00ed que Dios, en Su amor, no permiti\u00f3 que nos qued\u00e1ramos con la \u00faltima imagen de nuestra madre en esas condiciones. Aun en medio del dolor, \u00c9l tuvo cuidado de nosotros.<\/p><p>Un t\u00edo, hermano de mi madre, nos recibi\u00f3 en su casa. Sin embargo, lo que parec\u00eda una ayuda se convirti\u00f3 en cuatro a\u00f1os de dolor. Vivimos maltrato f\u00edsico, humillaciones y constantes amenazas. No tuvimos una infancia normal; crecimos con miedo, sinti\u00e9ndonos menospreciados y sin amor.<\/p><p>Hubo un momento en el que el dolor fue tan grande que pens\u00e9 que la \u00fanica salida era dejar de existir. Empec\u00e9 a tener pensamientos que no estaban bien, pero en ese momento era la \u00fanica forma que ve\u00eda para escapar de tanto sufrimiento. \u00c9ramos tres ni\u00f1os intentando huir de una realidad que no entend\u00edamos, pregunt\u00e1ndonos:&nbsp;\u201c\u00bfQu\u00e9 hacemos? \u00bfPara d\u00f3nde vamos?\u201d.<\/p><p>Pero Dios siempre estuvo ah\u00ed, cuid\u00e1ndonos y poniendo personas para ayudarnos. Nuestros profesores comenzaron a notar se\u00f1ales de maltrato y reunieron evidencias. Gracias a su intervenci\u00f3n, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar actu\u00f3 para protegernos. Fue as\u00ed como llegamos a un hogar sustituto: una familia que, con amor, nos recibi\u00f3 y nos brind\u00f3 cuidado y protecci\u00f3n.<\/p><p>All\u00ed vivimos durante nueve a\u00f1os. Fue un tiempo de restauraci\u00f3n. Termin\u00e9 mi escuela y mi bachillerato, y Dios san\u00f3 muchas heridas emocionales. Yo era una ni\u00f1a muy introvertida; no hablaba, solo respond\u00eda cuando me preguntaban, pero poco a poco fui aprendiendo a desenvolverme. Mi madre sustituta es cristiana, y gracias a ella empec\u00e9 a asistir a una Iglesia en el pueblo. Fue all\u00ed donde conoc\u00ed a Jes\u00fas y lo recib\u00ed como mi Se\u00f1or y Salvador. Ese encuentro marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en mi vida.<\/p><p>Con el tiempo entend\u00ed que deb\u00eda prepararme para nuevos retos. Sab\u00eda que viajar\u00eda a la ciudad para estudiar en la universidad, y necesitaba vencer mi timidez. Empec\u00e9 a participar en actividades como actuaci\u00f3n y otras din\u00e1micas que me ayudaron a fortalecer mi car\u00e1cter y confianza.<\/p><p>Durante esos a\u00f1os vi la mano de Dios obrar de muchas maneras. Uno de mis sue\u00f1os era conocer el mar, y Dios lo hizo posible. A trav\u00e9s de esfuerzos, ventas y la ayuda de mis profesores, pude cumplir ese anhelo. Fue una muestra m\u00e1s de que Dios cuida hasta los detalles m\u00e1s peque\u00f1os de nuestro coraz\u00f3n.<\/p><p>Al terminar el colegio, surgi\u00f3 otro desaf\u00edo: continuar con la universidad. En ese momento, el apoyo educativo era solo hasta los 18 a\u00f1os, y yo ya ten\u00eda 19. Sin embargo, gracias a mi buen desempe\u00f1o acad\u00e9mico y, sobre todo, a la Gracia y el Favor de Dios, recib\u00ed la oportunidad de continuar mis estudios.<\/p><p>Fui trasladada a la ciudad de Pereira. All\u00ed viv\u00ed en una casa hogar, donde varios j\u00f3venes conviven bajo el cuidado de tutores como parte de un proceso hacia la independencia. Fue un cambio muy fuerte: dejar el lugar donde me sent\u00eda en familia, adaptarme a una nueva ciudad, a un nuevo clima, nuevas costumbres y una nueva etapa de vida. Recuerdo especialmente ese diciembre. Mientras muchos celebraban, yo estaba en un lugar nuevo, sinti\u00e9ndome sola. Fue un proceso dif\u00edcil, pero necesario para mi crecimiento.<\/p><p>Al llegar a la ciudad, comenc\u00e9 a buscar una Iglesia donde congregarme. Le ped\u00ed direcci\u00f3n a Dios, porque anhelaba servirle de todo coraz\u00f3n. Un d\u00eda, un compa\u00f1ero de la universidad me invit\u00f3 a su Iglesia. Fui, y desde ese momento supe que ese era mi lugar: Iglesia Palabra Pura.<\/p><p>En Iglesia Palabra Pura&nbsp;comenc\u00e9 a servir, hice mi pr\u00e1ctica universitaria y hoy contin\u00fao laborando all\u00ed. He visto c\u00f3mo Dios ha guiado cada paso de mi vida. He crecido no solo&nbsp;profesionalmente, sino tambi\u00e9n personalmente y espiritualmente.<\/p><p>Para m\u00ed es un privilegio ser parte de este maravilloso Ministerio. He conocido personas maravillosas que me han ayudado en todo mi proceso de vida. No saben lo agradecida que estoy con mi Padre Celestial, porque aunque mi padre terrenal me abandon\u00f3, \u00c9l me rescat\u00f3 y me sigue guiando, cuidando, amando y protegiendo.<\/p><p>Hace cuatro a\u00f1os me independic\u00e9. Pens\u00e9 que ser\u00eda un proceso dif\u00edcil, pero Dios ha estado en cada paso, sosteni\u00e9ndome, proveyendo y mostr\u00e1ndome su fidelidad.<\/p><p>Hoy puedo decir con certeza que conozco a Dios como: mi Pastor (Jehov\u00e1 Rohi), mi Victoria (Jehov\u00e1 Nissi), mi Sanador (Jehov\u00e1 Rapha), mi Proveedor (Jehov\u00e1 Jireh), mi Se\u00f1or (Adonai), mi Creador (Elohim), el Todopoderoso (Shaddai) y mi Paz (Shalom).<\/p><p>Si te preguntas qu\u00e9 pas\u00f3 con mis hermanos: mi hermano asiste a la Iglesia con su familia, y mi hermana vive en Estados Unidos con su familia. Siempre les he hablado del Dios vivo que tenemos, y ellos han visto Su fidelidad.<\/p><p>Si hoy te sientes solo, herido o sin esperanza, recuerda esto:<\/p><p>\u201cPorque yo s\u00e9 los planes que tengo para ti, dice Jehov\u00e1, planes de bienestar y no de mal, para darte un futuro y una esperanza.\u201d (Jerem\u00edas 29:11).<\/p><p>Mi testimonio no termina aqu\u00ed. S\u00e9 que Dios sigue obrando en mi vida y que tiene un gran prop\u00f3sito para m\u00ed. As\u00ed que hoy te digo: cree y conf\u00eda en Dios, y permite que se manifiesten en tu vida los planes de bienestar que \u00c9l escribi\u00f3 para tu historia.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con tan solo seis a\u00f1os, Leidy perdi\u00f3 a su mam\u00e1 y su padre la abandon\u00f3. Lo que parec\u00eda el inicio de una historia marcada por el dolor, no fue el final.<\/p>\n<p>Dios la sostuvo, la san\u00f3 y la levant\u00f3. Le dio una nueva familia, restaur\u00f3 su coraz\u00f3n y le mostr\u00f3 que nunca estuvo sola.<\/p>\n<p>Hoy, su vida es testimonio de que, aun en medio de las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles, Dios es Poderoso para cambiar nuestra historia.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":74066,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[472,1314,1313,468],"class_list":["post-74065","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo","tag-iglesia-palabra-pura","tag-pero-dios-me-adopto-como-su-hija","tag-quede-huerfana","tag-testimonios"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74065"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74067,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74065\/revisions\/74067"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiapalabrapura.com\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}