Mi nombre es Cony Cajiao, soy miembro online desde el año 2017 y dirijo una Iglesia en Casa en Jamundí; hoy quiero compartir mi testimonio de cómo la enseñanza del Ministerio Palabra Pura Blaze abrió mis ojos a la verdad de la Palabra de Dios, quitó el engaño y transformó mi vida.
Todo comenzó en el año 2015, estaba próxima a salir de mi trabajo cuando llegó un cliente y me habló acerca de unos Cd´s, mientras me explicaba su contenido mi curiosidad crecía cada vez más, así que tan pronto llegué a mi casa empecé a escucharlos, fue una experiencia impactante, sentí como si un velo hubiera caído de mis ojos y la verdad de la Palabra hubiera sido revelada a mi vida, en ese momento comprendí que gran parte del cristianismo que había vivido hasta entonces estaba basado en religiosidad y no en el verdadero conocimiento de la gracia de Dios.
Para ese tiempo llevaba once años congregándome en una iglesia en Jamundí, donde servía en el liderazgo y hacía parte del grupo de oración, lo que estaba aprendiendo a través de esos audios me fascinó tanto que deseaba que otras personas también pudieran conocerlo, por eso reproduje los dos Cd´s que tenía y los compartí con algunos líderes de la congregación. Mi intención nunca fue crear problemas, sino compartir aquello que estaba transformando mi manera de entender la Palabra.
Tiempo después fui llamada por el pastor de la iglesia, él había buscado información acerca de Iglesia Palabra Pura y se sintió confrontado porque muchas de las enseñanzas que escuchábamos en los audios no se practicaban en la congregación. A partir de ese momento comenzaron las dificultades; empezaron a atacarme desde el púlpito, me retiraron del grupo de oración y la presión fue creciendo hasta que decidí salir del liderazgo.
Aun así, continué asistiendo a la iglesia porque había leído en la Palabra que no debíamos dejar de congregarnos, muchas veces iba en contra de mi voluntad, simplemente porque quería obedecer a Dios, sin embargo, cada vez que salía de los servicios me sentía lastimada.
Finalmente, decidí permanecer un tiempo más para despedirme de las personas y salir con mi cabeza en alto, porque nunca había actuado con malas intenciones. Durante ese proceso comencé a buscar otro lugar donde congregarme y llegué a una iglesia muy similar a la anterior; allí también percibí mucha religiosidad y debido a mi experiencia pasada, preferí no involucrarme en el servicio.
Mientras tanto, seguí profundizando en las enseñanzas de Iglesia Palabra Pura, al principio solo tenía aquellos dos Cd´s, pero después conocí la página, escuché más audios de la escuela bíblica y participé en los en vivos. Poco a poco comenzó una transformación en mí, en mi manera de pensar y en la forma en que quería caminar ahora en la Palabra.
Con el tiempo confirmé que la iglesia a la que asistía tampoco era mi lugar, además, al estudiar la Palabra, comprendí que debía bendecir el lugar donde estaba siendo edificada espiritualmente; esto me confrontó, porque en la iglesia a la que estaba asistiendo y donde estaba dando mis diezmos, no me estaba edificando. Por otro lado, comprendí que no lo estaba haciendo en el lugar donde estaba creciendo en el conocimiento de la Palabra, que era Iglesia Palabra Pura. Me sentí un poco triste, y dije: “Estoy en un error, debo corregir esto”. Entonces me comuniqué con el departamento de miembros para saber cómo podía diezmar en la Iglesia y pude seguir haciéndolo.
Después de un tiempo de continuar en esa congregación, ocurrió otra situación. Me llamaron al frente para imponerme las manos y como ya tenía conocimiento de la Palabra y había aprendido a través de las enseñanzas de los pastores Rafael y Adriana, decidí no pasar. El pastor tomó mal mi decisión y me dijo que yo tenía el espíritu de Barjesús, como conocía la Palabra, inmediatamente pensé: “No, yo no soy eso, no recibo eso”. Esa situación fue una de las razones que me llevó a salir definitivamente de allí después de casi un año y medio.
Nuevamente me comuniqué con el departamento de miembros, esta vez un poco desesperada, para contar mi historia y buscar cobertura espiritual en Iglesia Palabra Pura. Allí me brindaron toda la información y pude acceder a las enseñanzas en vivo de los miércoles y domingos, a los discipulados virtuales y a todos los beneficios como miembro de la iglesia.
Hoy tengo la bendición de hacer parte de Iglesia Palabra Pura y de dirigir una Iglesia en Casa, donde otras personas pueden aprender de manera profunda la Palabra de Dios. Doy gracias a Dios porque aquella enseñanza que comenzó con dos CD no solo quitó el engaño de mi vida, sino que transformó mi manera de pensar, de creer y de caminar en Su Palabra.


Excelente testimonio. Yo recibí al Señor como mi único y suficiente Salvador hace 50 años. Tuve muchos tropiezos y paé por tiempos tormentosos. Yo tenía claro muchas de las enseñanzas de Palabra Puro. Me congrego online hace tres años y he podido crecer mucho más en la Escritura, fortalecer mi fe, corregir errores de expresiones incorrectas y otras cuestiones, cambiar patrones de vida, llevar una vida edificada en la Palabra, etc. Su testimonio me nutre frente al deánimo frente a personas que tienen posturas y conceptos no alineados con la Verdad y que se interpretan fuera del contexto de lo que “escrito está”. Bendiciones.