Iglesia Palabra Pura
  • 7 octubre, 2022
  • Iglesia Palabra Pura
  • 4

HE SIDO PROMOCIONADA EN MI TRABAJO

“Son muchos los Testimonios que tendría para compartir de la forma en como Dios me ha mostrado Su Gracia y Favor. Tengo que darle gracias a Dios porque he sido sanada, por la restauración de mi matrimonio, por la sanidad de mi hijo, y muchas otras situaciones que se me han presentado en el día a día, donde es evidente la mano de Dios.  En esta ocasión quiero compartir un testimonio en mi área laboral:

Llevo laborando en una gran compañía, un poco más de 6 años. No es una multinacional, pero es una compañía sólida, con un crecimiento impecable, una compañía con principios y valores; donde la honestidad prima, todo lo manejan con absoluta legalidad y buena fe. Me alegra y maravilla trabajar en una compañía con esta cultura donde desde la cabeza, que es mi jefe, se procede de forma correcta. He podido evidenciarlo, al ver cómo mi jefe ha recibido insinuaciones de sobornos para agilizar los procesos de importación (la compañía importa constantemente), pero ha preferido pagar la sanción que se requiera asumir, y no caer en delitos “bajo cuerda”.

Cuando llegué a esta compañía, empecé recibiendo un salario básico, sí superior al mínimo, pero no el que deseaba. En la compañía se maneja el sistema de siembra y cosecha, por lo que se inicia con un sueldo básico, y en un tiempo de varios meses se empieza a ver el incremento del sueldo inicial. Por lo que empecé sembrando, esperando pronto ver el incremento. Sin embargo, pasó 1 año y no vi muchos cambios, pasó otro año y continuaba igual. Los resultados no eran los que esperaba.

Llevaba poco tiempo de empezar a asistir a Iglesia Palabra Pura. Llegué a la Iglesia con una mala administración del dinero, endeudada, etc. Tuve la oportunidad de escuchar a alguien de la Iglesia compartir su testimonio de libertad de deudas, y dije: “Yo también quiero, yo quiero salir de deudas, yo quiero ser una diezmadora, una sembradora”. Como Católica que fui,  tenía el principio de sembrar, pero no lo hacía como lo explica el Pastor; de manera “sistemática”. Yo tenía la cultura del dar, pero no lo hacía ni de forma sistemática, ni exacta en el 10%.

Una vez entendí que estaba aplicando mal los principios de la Palabra respecto al dinero, tomé la decisión de ajustarme para hacer los cambios que requería hacer. Me escuché la Serie de Audios de Mapa Financiero y asistí al curso de Finanzas que dicta el Pastor Rafael en la Iglesia. Y aunque mis ingresos no eran los ideales, yo empecé a hacer los ajustes que necesitaba para caminar en los principios Bíblicos.

Después de un tiempo en la compañía que laboro, quise renunciar para buscar otra opción. Por supuesto, tenía que avisarle a mi jefe con tiempo para no dejarle el cargo tirado, agradecerle y pedirle disculpas por el tiempo que invirtió capacitándome. Recuerdo que en ese momento mi jefe me preguntó: “¿Cuáles son tus egresos mensuales? ¿Qué tienes que pagar? ¿Arriendo, el colegio, servicios, tarjetas de crédito?”. Sacó la calculadora y empezó a sumar. Dentro de mí pensaba también en el diezmo, pero no le podía decir a él: “Ah, y tanto de diezmo”; él no lo iba a entender.  

Mi jefe me hizo la cuenta y me dijo: “Bueno, yo te voy a pagar mensualmente eso para que trabajes tranquila”. Yo le dije: “¿De verdad, don Luis? Muchas gracias”. Pero en ese momento yo sabía que algunos de mis egresos iban a quedar colgados de esa cuenta que había sacado, porque el diezmo es prioridad, y no hay un versículo en la Palabra que nos exima por algún motivo, como las deudas, de no darlo. Lo que es de Dios, es de Dios. Y yo no iba desobedecer a la Palabra.

Lo impresionante de todo, es que luego de que mi jefe hiciera la cuenta de mis egresos, el siguiente sueldo que recibí era el valor EXACTO de mis egresos más el diezmo. Mi jefe en su gran corazón me calculó lo que yo le dije, más lo que él sabía que me sacarían de prestaciones y autorizó un extra que resultó siendo el total de egresos más el diezmo. Aunque yo nunca se lo mencioné.

Ese día quedé impactada con la exactitud del sueldo que recibí. Desde que escuché el testimonio de libertad de deudas y tomé la decisión de que sería una fiel diezmadora y sembradora, y honraría a Dios haciendo lo correcto, puedo testificar que fue Dios quien se encargó de usar a mi jefe para proveerme la semilla. Por lo que continué haciendo los ajustes que necesitaba hacer, sobre todo en el área financiera para salir de deudas.  Me tomó más o menos un año y medio quedar libre de deudas.

La forma en como funcionan las comisiones en mi trabajo, es que el vendedor se encarga de todo el proceso de compra con un cliente, pero las comisiones son divididas en diferentes porcentajes, no iguales, entre el jefe y el vendedor. Por lo que un gran porcentaje es para el jefe y el otro mínimo porcentaje es para el vendedor.

En la compañía hay un cliente muy importante, ese cliente se me fue asignado. Sin importar el hecho de que las comisiones no eran tan altas, fielmente seguí por 3 años atendiendo al cliente con una excelente actitud, a pesar de que mis compañeros se burlaban de mí, de cierta forma, porque le invertía tiempo y esfuerzo, cosa que para ellos no valía la pena hacerlo.

Sin embargo, luego de esos 3 años, aproximadamente, mi jefe me dijo: “Yo te he observado durante todo este tiempo, yo te he visto que pareces una hormiguita con ese cliente, y no haces caso a comentarios malintencionados, y yo he tomado una decisión. ¡A partir de este momento, ese cliente es tuyo al 100%!Es decir, que toda la comisión de ese cliente tan importante, a partir de ese momento sería totalmente para mí.

La verdad es que el que es fiel en lo poco, sobre mucho es puesto. TUVE PROMOCIÓN EN MI TRABAJO. Dios me pasó del punto A al punto B de una manera impresionante. Dios realmente me ha dado Gracia y Favor con mi jefe, y mis compañeros son testigos de esa bendición que Dios ha puesto sobre mi vida. Hay bendición sobre la cabeza de los justos. Estoy agradecida con el Señor. ¡Dios es Bueno!”

Sandra Fajardo.

4 comments on “TESTIMONIOS

  1. Bendito sea nuestro señor Jesús y bendita su palabra, amo ver el crecimiento de las personas en IPP y veo la mano de Dios en toda la vida de Sandra, gracias pastores por sembrar en nosotros y por enseñarnos tanto.

  2. Me parece un estupendo testimonio, donde se la gracia y el favor de Dios en todo su explendor. Muchas bendiciones para usted y todos los que agradecen a nuestro Dios por todo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *