Iglesia Palabra Pura
  • 30 enero, 2026
  • Iglesia Palabra Pura
  • 1

La Fidelidad de Dios Transformó Mi Vida

Mi nombre es Xiomara Muñoz, Miembro Online del Ministerio desde USA, y quiero compartir para la Gloria de Dios el testimonio de Su fidelidad en cada área de mi vida.

Aunque crecí rodeada de valores cristianos, mi caminar no fue fácil. Desde niña conocí el temor de Dios gracias a mi mamá y mis tías, quienes siempre fueron creyentes firmes. Sin embargo, la Iglesia donde asistíamos cuando era pequeña marcó mi corazón de una manera que me alejó durante muchos años.

Cuando tenía cinco años, mi papá falleció y nuestra vida cambió por completo. Mi mamá quedó viuda, sin trabajo, y con muy pocos recursos para sostenernos. En lugar de encontrar apoyo en la Iglesia, encontramos rechazo. Nos juzgaban porque no podíamos diezmar como otros, porque no teníamos carro, porque mi mamá estaba sola… Incluso nos prohibían participar de la Santa Cena. Como niña, eso marcó mi corazón. Ver cómo nos trataban por nuestra condición económica me llenó de dolor y me llevó a decir: No quiero volver más. Desde ese día, aunque nunca dejé de creer en Dios, me aparté por completo de la Iglesia.

A los ocho años comenzó una de las pruebas más difíciles de mi vida: una enfermedad en mis manos que los médicos aseguraban no tenía cura. Mis dedos se abrían, botaban sangre y agua, se formaban ampollas, y el dolor era insoportable. Lavar un plato o tocar jabón era suficiente para que la piel se rompiera. Más adelante aparecieron brotes en el rostro, en las piernas y detrás de las rodillas. Crecí acostumbrándome al dolor, usando cremas que solo calmaban un poco, pero sin esperanza de sanidad.

A los 14 años emigramos a Estados Unidos. Allí intentamos volver a congregarnos, pero nuestra vida era prácticamente de esclavitud laboral: trabajábamos de domingo a domingo, no manejábamos (conducíamos auto), y el esposo de mi mamá se oponía totalmente a ir a la Iglesia. Aun así, en una de esas pocas visitas a una congregación hispana, recibí a Jesús. Pero sigo diciendo la verdad: aunque lo acepté, no vivía una vida cristiana, solo iba a la Iglesia de vez en cuando.

Años después viajé a Colombia, y mis tías, las mismas que siempre habían orado por mí, me invitaron a Iglesia Palabra Pura. Fui con miedo, recordando mi pasado. Pero algo fue distinto desde el primer día: la Palabra, el trato, la atmósfera… era como si Dios me estuviera diciendo “Bienvenida a casa”. Me regalaron un CD con las enseñanzas de la Escuela Bíblica, pero yo no lo escuché. Se lo di a mi mamá… y fue ella quien primero se hizo Miembro Online.

Tiempo después, en otro viaje, pedí información sobre bautismos… sin saber que Dios usaría ese paso para comenzar a transformar toda mi vida. Me bauticé, regresé a Estados Unidos y, sin esperarlo, me ascendieron en el trabajo. Sentí que Dios empezaba a ordenarme.

Empecé a escuchar los audios de la Escuela Bíblica, y cuando llegué a los de Finanzas,  la verdad me golpeó fuerte: mi vida era un desastre. En ese tiempo tenía una deuda de más de 30.000 dólares entre tarjetas, préstamos y tiendas. No sabía cómo había llegado allí, pero sí sabía que Dios me estaba llamando a ordenar mis finanzas y someter mi vida a Su Palabra. En el 2019 tomé una decisión definitiva: obedecer a Dios con mis diezmos, mis ofrendas y mi vida entera. Empecé a practicar cada enseñanza: hice presupuestos, dejé malos hábitos, ajusté gastos y comencé a honrar a Dios.

También enfrenté algo que había guardado por años: un profundo rencor hacia la familia de mi esposo por situaciones injustas del pasado. Cuando los audios de la Escuela Bíblica hablaban del perdón, lloré como nunca. Escribir sus nombres y perdonarlos fue como quitarme un peso de encima.

Luego, llegó la plandemia. Muchos perdieron trabajos, enfermaron o entraron en pánico. Pero en mi casa declaramos protección, ungimos nuestra puerta con aceite y confiamos en Dios. Ninguno de nosotros se enfermó. Y en Octubre recibí una sorpresa que aún me quiebra la voz al recordarla: el gobierno me depositó una suma inesperada correspondiente a todo el desempleo que por un error en el sistema no había recibido. Esa cantidad era exactamente más de lo que yo debía.

Ese día llamé a los bancos y pagué cada deuda. En menos de un año, Dios me hizo libre completamente. No solo eso: me dio más, me permitió ahorrar y tener por primera vez un fondo de emergencia. Para una persona que había vivido esclava de las deudas, eso fue un milagro.

La sanidad de mis manos fue un proceso más largo. Aunque tomaba la Santa Cena declarando sanidad, pasaban los días y no veía cambios. Hasta que un día, cansada de tanto dolor, dije: “¡No quiero más esto! No aceptaré más esta enfermedad. Desde ese día, los episodios empezaron a espaciarse. Pasaban cinco, diez, quince días sin brotes. Hasta que finalmente mis manos se normalizaron. La enfermedad que el médico dijo que no tenía cura, desapareció. Hoy mis manos son completamente sanas, para la gloria de Dios.

Mi relación con la familia de mi esposo también fue restaurada. El Señor limpió mi nombre, sacó la verdad a la luz, y hoy mi suegra habla bien de mí. Nuestro matrimonio, que antes era un caos, hoy es estable y sano.

Hace poco tuve un accidente laboral que me llevó a perder mi empleo. Los médicos dijeron que mi lesión no tenía cura y que jamás podría volver a trabajar en lo mismo. Sentí frustración, pero Dios transformó esa situación para bien. Él abrió puertas para que entrara a la universidad a estudiar contabilidad, y para mi sorpresa: me dieron beca completa. No pago un solo dólar.

Hace unas semanas, en la última resonancia, la doctora me miró sorprendida. Lo que antes estaba comprometido ahora casi no aparece. Ella no entendía. Yo sí. Y le dije: No estoy mintiendo. Hay algo que usted no entiendepero yo sí sé quién es mi Dios.

Y aquí estoy, testificando que Él ha sido fiel en mi sanidad, en mis finanzas, en mi familia, en mi matrimonio y en mi propósito. Todo lo que soy hoy es gracias a Su Palabra, a la obediencia y a la Gracia que ha puesto sobre mi vida.

A Él sea toda la gloria.

1 comment on “TESTIMONIOS

Responder a Con6 Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SELECIONA TU MONEDA