Iglesia Palabra Pura

GÁLATAS 3:13-14 (RVR) “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu”

En el Artículo pasado, expliqué el propósito por el que Dios envió la Ley a través de Moisés: para traer el conocimiento del pecado y confinar a aquel que estuviera bajo ese Pacto al régimen de las obras que traían o Bendición o maldición, pero además vimos que bajo la Ley las maldiciones eran muchísimo más que las Bendiciones descritas en el Libro de Deuteronomio.

Por lo que de acuerdo a las Escrituras esta no era la forma en como Dios buscaba salvarnos ni Bendecirnos, así que sólo estuvo reservada y vigente hasta que la simiente de Abraham llegara, y esa simiente es Jesús.

GÁLATAS 3:19 (RVR) “(La Ley) … Fue añadida a causa de las transgresiones, HASTA que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa…” (el énfasis es mío).

La simiente de Abraham fue a la cruz y nos redimió de la maldición de la Ley, pero no sólo eso, hizo algo inmensamente superior a la Ley, nos Bendijo con toda Bendición espiritual, como dice Efesios 1:3, por Gracia, tal cual como fue Bendecido el Patriarca Abraham:

GÉNESIS 12:1-3 (RVR) Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”

Si notan, he resaltado 5 partes de la Bendición que Dios le dio a Abraham; lo he hecho intencionalmente para que noten que 5 veces aparece Dios prometiendo lo que Él hará, y el número 5 es un número muy especial, porque representa la Gracia. Es decir, que Dios cuando Bendijo a Abraham no lo hizo por sus méritos e intenciones, sino por Gracia (regalo inmerecido). Estas Bendiciones no estaban condicionadas como las de la Ley que decían:

DEUTERONOMIO 28:1-2,15 (RVR) “… si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy… vendrán sobre ti todas estas bendiciones… Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán”

Dios no le dijo a Abraham: “Si tú, Abraham, haces esto, te Bendeciré, pero si no, te maldeciré”. La Bendición de Abraham fue antes de la Ley y en absoluta Gracia, él fue Bendecido en todas las áreas. Sabemos por la narración que nos da Dios sobre el Patriarca, que su comportamiento no fue intachable, pero aun así Dios no retiraba Su Bendición de él, es decir, Dios no ponía la carga de la Bendición de Abraham sobre los hombros del Patriarca, incluso, cuando 2 reyes (el faraón de Egipto y el rey Gerar) quisieron tomar a su esposa para ellos, por culpa del mismo Abraham que no dijo la verdad sobre Sara, Dios entró a defender lo que le pertenecía a Abraham, sólo porque Abraham había sido Bendecido:

GÉNESIS 12:7 (RVR) “Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram”

GÉNESIS 20:3,7 (RVR) “Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y le dijo: He aquí, muerto eres, a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido… devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos”

¿Notan la diferencia que hay entre la Bendición de Abraham y la Bendición de la Ley? Si ven la diferencia, entenderán el valor que tiene la declaración que está en Gálatas 3:13-14 donde el Apóstol Pablo está hablando de la realidad que hay sobre todo aquel que ha nacido de nuevo:

“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu” (RVR)

Hoy, todos los nacidos de nuevo, tenemos la misma Bendición de Abraham, una Bendición dada absolutamente por Gracia, no está basada en nuestro comportamiento, no es un pago por nuestro mérito o un premio por nuestras hazañas, la hemos recibido absolutamente por Gracia. Jesucristo, al ser nuestro sustituto, no sólo nos libró de la maldición de la Ley, sino que además nos otorgó Su Bendición como simiente de Abraham. Es decir, la Bendición que legalmente le pertenecía al mayor (Jesús), fue pasada al menor (los nacidos de nuevo, parte de la familia de la fe). Tal y como ocurrió con los Patriarcas. Se los explico en la siguiente tabla:

PATRIARCAHIJO MAYORHIJO MENORQUIÉN TERMINÓ HEREDANDO LA BENDICIÓN DE ABRAHAMRESPALDO BÍBLICO
ABRAHAMISMAELISAACEL MENOR ISAACGénesis 17:18-20Génesis 21:9-12Génesis 25:11
ISAACESAÚJACOBEL MENOR JACOBGénesis 27:27-40Génesis 28:1-4
JACOBRUBÉNJOSÉEL MENOR JOSÉGénesis 49:3-4Génesis 49:22-26
JOSÉMANASÉSEFRAÍNEL MENOR EFRAÍNGénesis 48:13-20

Es impresionante esta figura que Dios revelaba sobre lo que sucedería con Jesucristo al otorgarnos Su Bendición, al ser legalmente Él la simiente de Abraham. Sí, el mayor (Jesús) nos pasó Su Bendición, ¡porque nosotros también somos simiente de Abraham, porque somos hijos de la fe en Cristo, y la Palabra dice que si somos de la fe somos descendencia de Abraham!

GÁLATAS 3:7,29 (RVR) “Sabed, por tanto, que los que son de fe, estos son hijos de Abraham… Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”

Ahora hay muchos cristianos experimentando la maldición en sus vidas (pobreza, enfermedad, angustia, pérdida, etc.), sólo porque no entienden que han sido Redimidos de la maldición, ni mucho menos se identifican como los ya Bendecidos por Dios. Espero que si antes creían que a pesar de estar en Cristo seguía aplicando para ustedes que la Bendición sólo venía sí, y sólo sí, hacían algo; hoy puedan identificarse con la verdad que nos muestra la Palabra, y es que tienen ahora mismo la Bendición de Abraham por Su absoluta Gracia. ¡Esto es maravilloso!

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